Mezuak

Data honetako argitalpenak ikusgai: Otsaila, 2014

LOS JUGUETES NO DEFINEN LA ORIENTACIÓN SEXUAL DE L@S NIÑ@S.

Irudia
Estos días, mientras esperaba a mi hija en un centro comercial he visto una escena que me ha llamado mucho la atención. Un niño, de unos 5 años, apuntaba al escaparate de una tienda a los juguetes que le gustaba, y su madre simulaba no enterarse de lo que le decía el niño. El niño seguía apuntando a las muñecas, sillitas, bañeras, cocinas... hasta que su madre, algo enfadada, le dijo: - hijo, no puedes jugar con eso, son juguetes de niñas, y tu eres un niño. Los juguetes no tienen sexo.   Artículo extraído de www.guiainfantil.com. Vilma Medina. Estoy segura que en algún momento los padres hemos dudado en dar a nuestro hijo un juguete que esté predeterminado a los niños de otro sexo. Lo mismo pasa con los colores . A mí hija, por ejemplo, solo le regalaban prendas de color de rosa, lacitos… mientras yo buscaba comprarle cositas de todos los colores. También me acuerdo que uno de sus amiguitos le gustaba jugar a las muñecas. Siempre que iba a la guardería o parvu

LA IMPORTANCIA DE LOS MIMOS Y EL CARIÑO

Irudia
Extraido de la revista digital www.mibebeyyo.com No se puede dar amor si no se ha recibido. El cariño es la base sobre la que tu hij@ construirá su autoestima. Por eso, es muy importante que aprendas a hacerle sentir querido. El cariño y los mimos son ingredientes fundamentales en la construcción de la autoestima y la seguridad del niño. Un beso, un abrazo, una caricia... cualquier gesto cariñoso le ayudará a sentirse querido y aceptado. ​Cuando le estrechas en un abrazo, el pequeño se siente seguro, como en la barriga de su mamá. Los besos son regalos preciosos para tu hijo, y una caricia equivale a la promesa "mamá y papá nunca te dejarán". Constituyen una ayuda para vencer los miedos de la infancia y desarrollar la sensación de autonomía y de confianza hacia el mundo que le rodea. Un niño que en la infancia ha recibido cariño será un adulto con mucha más inteligencia emocional que un niño que no haya recibido